Familia HosannaLa sonrisa de Jesús

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¿Qué son las Hogueras Hosanna?

Son pequeñas fraternidades de la Familia Hosanna-Pustinikki que buscan una vivencia del Evangelio, fundamentadas en la oración, el compartir de la vida, la formación cristiana y el servicio a la Iglesia.

Hosanna significa: ¡Salva ahora! ¡Salva, te rogamos! Las “Hogueras Hosanna” son espacios en que clamamos al Señor su presencia salvadora a través del fuego del Espíritu Santo. No es un fuego desordenado, sino un fuego bajo el control del Espíritu. Hoguera es calor cuando hay frío, luz en la oscuridad, es vida cuando hay muerte.

Objetivo de las Hogueras Hosanna

Ser familia, buscando juntos la santidad y haciendo fraternidad para sanar el mundo y ayudarle a volver a lo esencial: Dios.

¿Cómo nacieron las Hogueras Hosanna?

Todo lo que tenemos en la Familia Hosanna-Pustinikki, ha nacido absolutamente por iniciativa de Dios, sin ninguna intención humana de crear o formar algo. El Señor y su Santa Madre, han ido abriendo camino y mostrando el siguiente escalón.

En este caso, nuestros padres espirituales quisieron dar respuesta a una realidad que se estaba presentando: algunos hermanos deseaban reunir a los participantes de la Familia Hosanna de un sector o de una ciudad, y otros se autoconvocaron y se estaban ya reuniendo.

En vista de esto, nuestros padres espirituales pidieron al Señor les inspirara un método básico de lo que Él deseaba que fueran dichas reuniones y que responda a la realidad actual de orfandad, división, soledad, individualismo, vacío, sinsentido, dolor, angustia, estrés… Hay tanta necesidad de calor, amor, Espíritu Santo, oración, purificación, conversión, acompañamiento. Dialogando sobre ello, surgió la moción de ofrecer un estilo de encuentro que sea:

  • Como la Hoguera de un hogar (valga la redundancia), que brinde abrigo, fraternidad, sentido de familia y de corresponsabilidad, echándose al hermano a la espalda para no dejarlo solo.
  • Un espacio de crecimiento espiritual y eclesial, juntos como hermanos, como compañeros de camino, buscando la santidad desde la oración, el amor y el servicio.
  • Un proceso muy sencillo, simple, fácil de llevar y asequible a cualquier persona de cualquier condición.

¡Sí! Pensó, el P. John, esos grupos deben ser como una Hoguera y así se deben llamar. No serán un incendio, sino pequeñas Hogueras que abriguen el corazón, pequeñas células como semillas de mostaza o levadura en la masa (cf Mt 13, 31-33), que vayan transformando la vida de sus integrantes y su entorno, como sucedió en la Iglesia primitiva, que hasta a escondidas se reunían en pequeños grupos por la persecución. Eso concuerda con nuestro llamado de volver a lo esencial y ofrecer eso al mundo.

“Porque donde dos o tres estén reunidos en mi Nombre, allí estoy yo, en medio de ellos.” (Mt 18, 20).

Lugar de las Hogueras en nuestra familia espiritual

Las Hogueras tienen una importancia capital en nuestra Familia Hosanna-Pustinikki, pues son el legado que nuestro Padre espiritual quiere dejar a la Iglesia y al mundo, para, a través de ellas y de nuestras herramientas, extender el amor de Dios a la humanidad. Por lo tanto, todo nuestro apostolado apunta a la formación, propagación y sostenimiento de las Hogueras.

En este caso, nuestros padres espirituales quisieron dar respuesta a una realidad que se estaba presentando: algunos hermanos deseaban reunir a los participantes de la Familia Hosanna de un sector o de una ciudad, y otros se autoconvocaron y se estaban ya reuniendo.

Nuestra familia espiritual se representa con un árbol, donde todo el follaje es la Familia Hosanna. Las Hogueras a veces son flores y a veces son frutos. Son flores cuando la Hoguera produce como fruto una misión. Son fruto cuando la misión produce una nueva Hoguera.

Elementos de la Hoguera Hosanna

Las “Hogueras Hosanna” se asientan sobre cuatro patitas o soportes que son los elementos indispensables que le dan su solidez y esencia. Si falta una de ellas, el grupo ya no se puede llamar Hoguera. Estos elementos son:

  • Oración
  • Compartir de la vida
  • Formación
  • Servicio a la Iglesia

Desarrollemos cada uno de estos elementos:

1. En cuanto a la oración:

No se trata de hacer simplemente una oración de inicio y otra para finalizar, es orar profundamente. En cada encuentro se puede optar por una forma distinta de oración para que no se vuelva monótono, por ejemplo:

  • Oración espontánea.
  • Orar el Evangelio o escuchar uno de los audios que iluminen alguna realidad.
  • Rezar el Rosario.
  • Hacer la oración por espigas¹ .
  • Interceder.
  • Orar por un miembro de la hoguera que pasa alguna realidad difícil.
  • Orar comunitariamente con el centenario².
  • Ver una película con mensaje o la vida de un santo y luego comentarla y orarla, etc.

¹La oración por espigas se hace con la participación de todos. Se coge un tema, por ejemplo, gratitud: la persona que comienza, da gracias por algo con frases muy cortas para que todos puedan participar: Gracias, Señor, porque estamos aquí para alabarte. El otro participa y dice: Gracias, Señor, porque en este día me has bendecido con tal cosa… Cada oración es un granito con el que, entre todos, forman una espiga de gratitud. A cada participación, los demás apoyan diciendo amén, o sí Señor, gracias, u otros asentimientos, pero estas respuestas no deben ser uniformes, todos igualitos, sino espontáneas y libres. Después de varias participaciones formando una espiga de gratitud o de otro tema, se puede hacer un momento de silencio y se empieza a formar otra espiga de otro tema, por ejemplo, de alabanza, otra de perdón, otra de petición, otra de expresar el amor, otra de intercesión, y así se pueden hacer un sinfín de espigas. No tienen que ser siempre las mismas, pueden surgir espontáneamente distintas.

2. En cuanto al compartir de la vida:

  • Es abrir el corazón en un espacio de diálogo para compartir con los hermanos lo que cada uno está viviendo.
  • Se debe contar con la suficiente confianza para hacerlo.
  • Debe haber un compromiso de absoluto secreto y confidencialidad.
  • Como compañeros de camino se brindan apoyo y acompañan sus realidades personales: “Alégrense con los que se alegran; lloren con los que lloran. Tengan un mismo sentir los unos para con los otros.” “(Ro 12, 15-16ª)”.

3. En cuanto a la formación:

  • Evaluar los audios de Hosanna de la semana o del mes o los retiros, junto con las tareas que a veces contienen.

4. En cuanto al servicio a la Iglesia:

  • Como fruto de la oración y el crecimiento - y esto es muy importante - cada Hoguera deberá comprometerse en algún servicio parroquial para apoyar a sus sacerdotes, o en algún apostolado u obra social dentro de la Familia Hosanna o fuera de ella. Cuando hay impedimentos físicos, la oración es el mejor servicio.

Todo esto: oración, compartir de la vida, formación y servicio, se hará desde el carisma y espiritualidad de la Familia Hosanna - Pustinikki: herramientas, oración, amor apasionado por Jesús, espíritu libre para hacer locuras por Él, misericordia, Virgen del Silencio, pustinia interior, eclesialidad, infancia espiritual: pequeñez, simplicidad, pobreza, alegría, abandono, ternura, ofrenda oblativa, providencia, provisionalidad, pureza, paz, escucha, fe, esperanza, caridad (formación en la escuela Effatá).

Las hogueras están conformadas por:

  • El fuego: que representa al Espíritu Santo.
  • Los leños: son los participantes de la Hoguera.
  • Viento: es la oración que aviva la Hoguera.
  • Espacio abierto: representa la apertura de mente y corazón, para acoger en humildad la gracia de Dios y acoger, apoyar y amar a los hermanos.

¿Cómo son las Hogueras Hosanna?
  • Cualquier persona puede formar una Hoguera invitando a otras personas a reunirse con él.
  • Sugerimos que cada Hoguera no tenga menos de tres miembros ni más de diez para poder profundizar en la relación, conocerse más, compartir, ser compañeros de camino, y así crear entre los participantes la confianza suficiente para apoyarse, corregirse, reír, llorar, orar juntos.
  • Como se va a abrir el corazón, el grupo debe ser cerrado, no conviene aceptar nuevos miembros cuando la Hoguera ha avanzado, en ese caso es preferible abrir otra Hoguera.
  • Es conveniente que los leños de cada Hoguera tengan cierta afinidad de edad, de realidad, de cercanía de domicilio; esto facilita el compartir de la vida y los encuentros, sin embargo, no es regla general, si el Espíritu Santo lo permite así, se pueden dar Hogueras con participantes de distintas edades o realidades.
  • También se puede hacer Hoguera en familia, entre padres, hijos, abuelos, tíos, primos. A estas las llamamos: “HOGUERAS NAZARET”. Estas deben adaptarse a la edad de los niños o jóvenes presentes: puede ser mucho más dinámica, con cantos, juegos, para que puedan participar y no se cansen; se puede adecuar el lugar con elementos que los niños mismos pueden decorar y sentirse a gusto.
  • Es preferible que las reuniones sean presenciales. Cuando esto no es posible, se puede recurrir a la reunión virtual, procurando en alguna ocasión, tener un encuentro presencial.
  • Es de desear que la reunión de Hoguera sea semanal, pero cada uno lo adapta a su situación.
  • Lo ideal es tener una sola Hoguera, porque es donde se abre el corazón y uno no puede abrir el corazón en varios grupos. Pero se puede tener una Hoguera fija donde uno se alimenta y acompañar otras Hogueras nacientes, y una vez que ya caminan solas, se las deja.
  • Cada Hoguera decide si va a vivir los cuatro elementos básicos (oración, compartir de la vida, formación y servicio) en un solo encuentro o los va a distribuir en el transcurso del mes, por ejemplo, una semana dedica toda la reunión a la oración, otra semana a compartir la vida y sostenerse, otra semana se comparte la formación y otra semana salen a prestar un servicio. Todo en la libertad del Espíritu.
  • La reunión debe ser muy libre, espontanea, informal, sencilla y acogedora.
  • En las Hogueras no hay superiores ni coordinadores, todos son hermanos y servidores “ROTATIVOS”.
  • Es aconsejable que los encuentros sean en las casas de los miembros de manera rotativa, donde se puede compartir al final un pequeño ágape (agua o café, galletas o pan) que todos llevan.

¿Cómo llevar las reuniones?

Ofrecemos un orden de reunión sólo como sugerencia. Cada Hoguera la puede variar en total libertad:

  • Acogida.
  • Oración inicial invocando al Espíritu Santo y pidiendo la intercesión de nuestra Madre María.
  • Resumen del encuentro anterior.
  • Compartir la vida y abrir el corazón.
  • Pequeña reflexión o compartir el tema de formación o retiro que se esté llevando.
  • Oración (variada según lo indicado anteriormente).
  • Compromisos personales y de Hoguera. Proyectar el siguiente servicio.
  • Oración final.
  • Ágape.
  • Recordar la privacidad.

¿Qué no se debe hacer en una Hoguera Hosanna?
  • No tener esquemas rígidos que intenten apagar la libertad de Espíritu. No ser legalista..
  • No imponer criterios ni buscar figurar o mandar.
  • No copiar o plagiar cosas existentes en otros grupos más allá de aprovechar las riquezas adquiridas en ellos. Los leños de una Hoguera pueden pertenecer también a otros movimientos y grupos, pero teniendo muy claro el carisma y espiritualidad de Familia Hosanna - Pustinikki (www.familiahosanna.org). Nuestras Hogueras tienen su propia esencia que no hay que desvirtuar. (Formación al respecto en la escuela Effatá).
  • No excluir gente por ningún motivo, a no ser que estén confundiendo a los demás con alguna ideología o quieran imponer otra espiritualidad o error. En ese caso, se le debe hacer una corrección fraterna individual; si no la asume, hacer otra grupal; si no la asume, se le debe pedir, con toda caridad, que se retire, como nos pide la Palabra de Dios “”.
  • No desvirtuar convirtiendo la Hoguera en reunión social o de comida, sólo debe haber un sencillo ágape como se dijo antes, para no poner a competir por la mejor comida o para no incomodar a quien no puede ofrecer lo mismo. Es una reunión espiritual.
  • Es preferible que las reuniones sean presenciales. Cuando esto no es posible, se puede recurrir a la reunión virtual, procurando en alguna ocasión, tener un encuentro presencial.
  • No criticar, entrar en chismes, mentir o manipular la verdad.
  • Con todos estos puntos no pretendemos esquematizar las Hogueras Hosanna, sino dar pistas importantes para que no se altere su esencia. Cada uno de ustedes puede aprovechar la iniciativa y la fuerza del Espíritu para discernir el querer del Señor en estos encuentros familiares. Dejemos que fluyan las ideas y vivamos el amor del Señor; volvamos a la fuente y permitámosle que encienda el fuego que ha venido a encender a la tierra.

    “¡He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera encendido! (Lc 12,49).”